«

»

Oct 08

Elaboración de una estatua del Apóstol Santiago

imagen Santiago acabado

Hace poco me embarqué en un viaje en busca de las habilidades y el conocimiento necesario para crear una réplica de un santo.

Nunca había esculpido nada en tres dimensiones, exceptuando alguna chorrada en papel mache, y lo primero que se me vino a la mente fue usar madera. Ahí el primero de mis problemas, no disponía de ninguna pieza de madera del tamaño necesario y, por si fuera poco, tampoco tenía herramientas para trabajar la madera.

Con mi completo desconocimiento, comencé a ojear formas de elaboración y descubrí que la mayoría de las estatuas que se hacían eran de pasta de madera, material que sale muy caro, al menos en las tiendas de mi ciudad, lo que me obligó a descartar su uso, pues no era cuestión de gastar cientos de euros para experimentar.

No recuerdo muy bien que encendió la bombilla en mi cabeza que me llevó a recurrir a la arcilla, pero recuerdo entrar en una iglesia y ver una santa vestida con tela, ahí fue donde me dije: puedo ahorrar en materiales si hago un cuerpo raquítico y me centro en hacer las partes visibles (lo sé, soy un tacaño, pero a nivel práctico también te evita tener que modelar todo el cuerpo)

Ahora tenía un plan, gracias al cual pude dar inicio a los experimentos. Por desgracia perdí la foto de mi primer intento, una especie de alienígena mal hecho y desproporcionado, que de estar tallado en una piedra podía pasar por una obra de arte neolítica.

Pero lo importante es aprender de la experiencia, ahora el material ya me había desvelado algunos de sus secretos, y se amoldaba a mis deseos con más precisión, por lo que comencé con lo que esperaba fuese el intento definitivo.

Así que a partir de este momento os ofrezco una especie de tutorial:

Quería que la estatua midiera un metro aproximado.

Para comenzar hice unos agujeros en la base de un tablón, para poder pasar un alambre por su interior y crear una especie de esqueleto o maniquí a partir del que poder empezar a trabajar.

esqueleto alambre

Con el fin de aprovechar el material y para darle solidez al endeble esqueleto, use cola termo fusible para reforzar la estructura y acoplé unas piezas de madera para hacer el torso y la cadera.

esqueleto con piezas de madera

Me gustaría decir que todo fue bien en ese intento, pero estaría mintiéndoos, las piernas eran demasiado endebles, no podrían soportar el peso de la arcilla. Tras varios intentos hice unos nuevos agujeros en el tablón de madera y coloque unas varillas de madera capaces de soportar la carga.

Otro de mis errores fue comenzar sobre un simple tablón, me pareció que no me interesaba hacer la base completa si no era capaz de hacer bien el busto, pero la rudimentaria tabla a duras penas lograba mantener la estructura, así que dificultaría demasiado comenzar a trabajar con la arcilla, por lo que tuve que crear el pedestal completo.

La base la hice con tablas, hice una especie de marco y luego atornille tres tablas para hacer la superficie superior, sobre la que va el santo (entre ellas la tabla de la estructura de alambre) espero que el dibujo sirva de explicación ya que tampoco tengo fotos de la elaboración de dicha base.

Boceto pedestal

Con masilla para madera sellé las grietas entre las tablas para dar un acabado liso, tenía planeado recubrir la superficie de la base de conchas marinas, por lo que no me molesté en lijar la superficie.

Era tiempo de la verdad, el rostro era lo más complicado y la clave, si eso salía mal todo el trabajo anterior no habría servido de nada (que divertido es trabajar bajo presión)

Me aseguré de disponer de tiempo suficiente para hacer el busto, no creo que sea recomendable dejarlo a medias, por lo que liberé mi agenda para que nada me molestase durante el proceso.

Preparé la arcilla ablandándola con agua y amasando bien con las manos, luego con generosidad cubrí los alambres que conformaban la cabeza haciendo una especie de huevo del tamaño aproximado de lo que sería la cabeza final.

Humedeciendo cada poco tiempo las manos alise la superficie de la arcilla hasta que el huevo quedó más o menos liso, sobretodo la parte frontal (la cara)

Con los dos pulgares, hundí ligeramente lo que sería la zona de los globos oculares, dejando una pequeña fila sin hundir entre los dos (la futura nariz) En el proceso de crear la cuenca ocular, hay que hacer mas vertical la zona de las cejas que la de los pómulos, sobre la marcha se va rectificando hasta alcanzar la profundidad y los rasgos deseados.

Una vez hecho esto, hice el contorno de la barbilla y la nariz, como iba a ponerle barba, al mentón y a la boca no les preste demasiada atención (la barba facilita las cosa a los inexpertos como yo)

Cometí el error de no dedicar demasiada atención al cuello, lo que hice fue cubrir hombros y cuello dando una forma aproximada, sin detenerme. Pero el cuello iba a ser visible y tuve que volver sobre mis pasos y detallarlo mejor, no escatiméis detalles en la nuez y el grosor apropiados para el tamaño del santo, no cometáis mí mismo error.

La nariz la retoque varias veces, dándole un aire aguileño y retocando las fosas nasales y las aletas con ayuda de un punzón.

Bien, como no sabía cómo hacer los ojos (no se me ocurrió la idea de usar canicas hasta tenerlo hecho)  decidí hacerlos cerrados, así que añadí unos pequeños  bultos en la cuenca a modo de parpados y haciendo así el bulto del ojo. Para pegar el añadido humedecí un poco más la cuenca y pegue empujando con los dedos el bultito, con un pincel y el punzón le di la forma deseada y luego, pasé una esponja humedecida para alisar la superficie.

Mi monje calvo tenía varios fallos, pues sin orejas no acababa de cuajar, así que comencé a pegar tiras a modo de rastras sobre su cabeza, para dar el aspecto que se ve en las fotos y ocultando así la zona en la que deberían estar las orejas.

Busto Santiago

Busto pintado

La barba la pegue del mismo modo pero la hice más lisa y acabó con el resultado que veis.

Dediqué un poco más de tiempo a tapar alguna que otra imperfección y a resaltar los rasgos que creí oportunos, si el resultado no es mejor es por falta de horas de práctica, pero yo le di el visto bueno y seguí hacia delante.

Hice las piernas simplemente pegando arcilla al esqueleto y haciendo una especie de tubo, sin pulir imperfecciones ni perder tiempo.

Cuerpo en construcción

Luego para el pie di una forma aproximada haciendo muescas en lo que serían los dedos de los pies para diferenciarlos entre sí.

Llegados este momento le probé un ejemplo de túnica con un trozo de tela que tenía por casa y probé el gorro (más adelante especificaré como hice el gorro) así pude hacerme una idea del resultado final.

Probando modelo

Para la mano hice una especie de manopla de cocina, todos los dedos juntos menos el pulgar. Con  la ayuda de una cuchilla corté y separé cada dedo para luego redondearlos con mis manos, el punzón y el pincel para eliminar restos. En la mano que sostiene el bastón me aseguré de que quedara holgura suficiente para sujetarlo, luego retiré el palo y la deje secar. (Al secarse el hueco quedo ligeramente más pequeño y tuve que pulir un poco el palo)

Con el trabajo principal acabado, llegó el momento de pintar (aquí que cada uno saque el artista que lleva dentro) como buen vago, dejé sin pintar las zonas que no se iban a ver, el pobre hombre a parte de flacucho y de piel pálida se quedó sin genitales.

Pintando Santo Prueba de gorro

Para decorar la base pegue unas conchas, piedras y caracoles que tenía por casa (al fin y al cabo la concha de vieira es típica de la imagen de Santiago y sus peregrinos)

Una vez que secó todo, llegó el momento de vestirlo.

El gorro y las sandalias las hice con cuero. Para las sandalias fui pegando a tiras la baquetilla sobre el pie, con cola blanca, ya que no tenía mucho margen para trabajar, siéndome imposible coser.

El gorro lo moldeé con una bola de beisbol del tamaño de la cabeza (un poco más grande). Mojando el cuero  y empujando para dar la forma del cráneo, luego hice la visera con la forma que podéis ver. Para que el cuero se quede de esa forma, característica de los peregrinos, me ayude con un secador

Para la ropa recibí ayuda de una parienta llamada Elvira a la que debo dar las gracias. Acudí en su ayuda para ayudarme con los pantalones (no sabía hacer el corte para unos pantalones y sigo sin saber, ya que acabó cosiéndolos ella sin mi ayuda)

Santiago a medio vestir

Le llevé la tela que había comprado y tras ayudarle a cortar el capote me retire a mi casa y dos días después cuando me paso para continuar el trabajo resulta que tenía al Apóstol completamente ataviado ¡hasta le había hecho una bufanda de punto!

Santiago vestido

Luego solo faltó ultimar detalles, buscar una mini calabaza para decorar su bastón y dibujar una cruz de Santiago para la concha de su gorro y listo, una figura completamente artesanal y única.

Espero que les guste.

imagen Santiago acabado

1 comentario

  1. Ger

    La verdad que me dejas sorprendida.
    Doy fe de que empezaste con el experimento, y poco a poco conseguiste ese (como lo llamas san apostol) dejalo en peregrino. Cuando vi el final, me dije, este chico tiene potencial
    Eres un creativo increible. Animo, sigue adelante.
    Tengo un amigo con una galeria de arte.
    Avisa cuando tengas mas obras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies